Abrigo en ocasiones especiales, bodas, bautizos, comuniones

¿Cómo me abrigo en las ocasiones especiales?

Ahora que empiezan las bodas, bautizos y comuniones, con estos climas revueltos, las chaquetas de entretiempo se hacen imprescindibles. Como el tiempo que nos va a hacer el día señalado es toda una lotería, más nos vales contar con alguna prenda de abrigo por si acaso.

 

Cuando nos ponemos manos a la obra, la verdad es que la cosa no es nada fácil. La chaqueta que elijamos debe complementar perfectamente el vestido, una mala elección puede arruinar un gran vestido. Esto le pasó a Charlene Wittstock el día de su ceremonia civil, que a pesar de elegir un fantástico vestido largo de Chanel lo estropeó plantándole una poco acertada blazer.

 

 

La prenda de abrigo debe adaptarse a las líneas del vestido, es más importante este punto incluso, que la concordancia de los colores. Los tejidos también tienen su relevancia en el resultado final; si hemos elegido un tejido muy festivo para el vestido, deberemos elegir para la chaqueta otro tejido más o menos en la misma línea. Los contrastes en estos casos no funcionan, debemos dejarlos para ocasiones más informales.

 

Otro punto importante es decidir si llevamos chaqueta o chal. Si el vestido es muy festivo, generalmente, quedan mejor los chales o echarpes puesto que las chaquetas tapan demasiado la parte superior que es dónde suelen estar los detalles más originales. Sin embargo para las ocasiones de día, que se suelen llevar vestidos cortos, los chales están permitidos, pero personalmente me gustan más las chaquetas, boleros o toreras.

 

Vamos a ir viendo diferentes casos y ofreciendo distintas alternativas según las ocasiones, pero recuerda que también tienes que tener en cuenta tu personalidad y tu estilo, nunca debes sentirte disfrazada.

 

Si contamos con un vestido de estas características, lo más importante es el corte a la cintura, es casi, el único detalle que posee el vestido, por eso, debemos respetarlo y, si podemos, potenciarlo. Hemos elegido chaquetas que en ningún caso rebasan la altura de la cintura, las toreras son muy apropiadas en este caso. Los boleros son otra opción que sirven en un vestido monocromático como elemento decorativo a la vez que abrigan, elígelo en un color que contraste. Como se puede apreciar en los cuatro modelos de chaquetas que hemos elegido también se puede regular la formalidad de la prenda de abrigo y así se estará regulando implícitamente el resultado final.

En este segundo caso vemos como el accesorio del vestido se puede convertir a veces en protagonista. Se trata de un vestido de noche liso, lo que nos permite poder añadir en la chaqueta el elemento decorativo. También podemos observar como dependiendo de la época del año la capacidad de abrigo de la prenda puede variar. Esta prenda admite llevar chal en vez de chaqueta, pero hay que tener en cuenta que es una prenda que hay que saber llevar. Es mucho más fácil perder elegancia con un chal mal llevado que con una chaqueta.

El vestido de cóctel es el ideal para combinar con americana. Todo depende de la ocasión, pero por su corte se presta mucho como pareja con una blazer. Esta temporada en el mercado tenemos muchos tipos de esta prenda, podemos optar por una oversize, pero realmente la que mejor le quedará será la que defina las formas igual que lo hace el vestido. Si como en este caso, tenemos un vestido liso, podemos aprovechar para escoger una chaqueta estampada de flores o con encaje, esto sofisticará el resultado final. No nos podemos olvidar de una prenda tan española como el mantón de Manila, siempre que el evento requiera cierta formalidad es una opción muy adecuada para los vestidos de cóctel, sube los looks de una manera impresionante y convierte un vestido básico y un vestido-joya.

 

Estas son solo algunas pautas generales que tú debes complementar con el sentido común ¿Tienes algún truco a la hora de elegir estas prendas para ocasiones especiales