LBD Little black dress outfit

El little black dress (LBD) puede salvarnos la vida

Seguimos con nuestro festival de propuestas navideñas. Cuando llegan estas fechan tenemos que hacer frente a un gran desembolso de dinero: regalos, viajes, cenas, compromisos…Nosotros tenemos la solución para que tu cuesta de enero se haga más llevadera.

 

La manera mas generosa de reducir gastos es ajustando nuestro presupuesto en vestuario. Lo que de otro modo llamamos tirar de fondo de armario, no tiene por qué significar reducir las dosis de estilo. Te vamos a demostrar cómo superar la Navidad sin que tu presupuesto se quede en números rojos. Para ello nuestro mejor aliado es el Little Black Dress (pequeño vestido negro), ese vestido salvavidas que nos dejó Coco Chanel como legado.

 

Demostraremos como toda la leyenda creada alrededor del mítico little black dress (LBD) es cierta. Pero antes hay unos requisitos que la prenda debe cumplir para que sea un auténtico LBD:

 

La primera de todas es la calidad. Estamos hablando de un básico, de la prenda de fondo de armario por excelencia, por ello podemos (y debemos) invertir más en ella. Será una inversión a largo plazo que puede durar para toda la vida, además la amortizarás en poco tiempo.

 

En segundo lugar debe ser un vestido versátil. En él deben predominar las líneas clásicas. Los complementos se encargaran de poner la tendencia en los estilismos. Una prenda clásica es atemporal por tanto nunca pasa de moda.

 

Y si hablamos del largo del vestido, siempre por encima de las rodillas, más largo o más corto puede ser inadecuado para algunas ocasiones y siempre debemos tener en mente la versatilidad, que es lo que vamos buscando. Estamos buscando un vestido tipo cóctel.

 

En último lugar pero no menos importante debemos encontrar el vestido perfecto para nuestro cuerpo, aquel que nos siente bien, como si nos lo hubieran hecho a medida. En el resultado final de los estilismos esto será esencial.

 

Una vez sabidas estas normas sólo nos queda encontrar la pieza clave de nuestros looks de hoy y aplicarlas. El elegido es de Zara, ancho y simple. Perfecto.

 

 

 

Ahora vamos a ver como este clásico vestido es perfecto para afrontar los tres momentos principales del día: mañana, tarde y noche.

 

En las jornadas matinales tenemos que priorizar la ante todo la comodidad. Este look por capas tricolor esta conseguido a base de los colores de temporada. El vestido en el estilismo pasa casi inadvertido sirviendo de base para los demás elementos. La lana gorda, uno de los tejidos de la temporada nos protege del frío y el bolso, de estampado andino, consigue ese aire casual que no le puede faltar a cualquier estilismo matutino.

 

Para el estilismo de tarde buscamos algo cómodo pero chic. Para ello nada mejor que un look inspirado en tendencias como el motociclismo (biker) o la equitación. La mezcla de negro y tonos tierra sugiere sobriedad y para romper un poco con ella añadimos un pañuelo de flores que es la nota discordante pero a la vez proporciona armonía. El cinturón sirve para ajustar la prenda destacando la cintura, así aportamos la feminidad que no le restan la cazadora o las botas.

 

Y por fin llegamos a la noche. En esta ocasión debemos apostarlo todo al negro y ganaremos seguro. Vamos a crear un look monocromático en el que jugaremos con las texturas y les daremos a éstas total protagonismo. Destacar las texturas está de moda y en esta temporada vamos sobrados de ellas: plumas, transparencias, encaje, pelo, lentejuelas, purpurina…Mézclalas, conservando el negro como punto de unión. Además de toda esta armoniosa mezcla podemos añadir un punto de diversión en forma de color con los complementos. Prueba a añadir un anillo de una forma color llamativo,  un clutch joya con cristal de Swarovski de distintos colores o un cinturón de piezas metálicas, no pienses que es demasiado, ¡la última noche del año está todo permitido! Así que ya sabes reserva este outfit para Nochevieja

 

Cómo veis la función del vestido en estos casos es pasar totalmente desapercibido, sirviendo de base a los demás elementos y dejando que ellos sean los protagonistas.