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Estámpate sin miedo

Estamos asistiendo a la reinvención de los estampados en las colecciones de invierno. Tras algunas temporadas en las que se apostaba por la simplicidad y el minimalismo los gurús de la moda han decidido volvernos a alegrar los armarios.

Las tendencias, que vienen impulsadas por los grandes diseñadores, se han instalado también en los lookboks de las firmas más accesibles.

Como ejemplo podemos poner el catálogo de la nueva colección de Zara, que ha pasado de caracterizarse por los bloques de color infranqueables, a mezclar  estampados con una única norma: “todo vale”.

 

Saber vestirse utilizando estampados es mucho más difícil que hacerlo valiéndonos sólo de tonalidades lisas. El error resultante puede ser mayor y el riesgo de caer en lo hortera o en el catetismo se eleva; pero como alguien dijo, lo único que está prohibido en moda es el aburrimiento. Grabemos esta frase en nuestras cabezas y … ¡que comience la diversión!

 

La manera más sencilla (y segura) de incorporar un estampado en un outfit es otorgándole absoluto protagonismo. El resto de los elementos deben quedar en segundo plano y al poder ser los colores de los mismos deben estar en la misma gama. De esta manera conseguiremos centrar la atención en el estampado y no caeremos en el error de no saber combinarlo, puesto que él será el anfitrión y todo lo demás quedará oculto por su presencia.

 

Si queremos hacerle un guiño a este estampado podemos incluir algún complemento en el color protagonista del mismo. Por ejemplo con el outfit que os presentamos bajo estas líneas de Paula Echevarría podríamos llevar un pequeño bolsito rojo.

 

Esta propuesta de estampado invernal de la firma Kookai también nos gusta mucho

 

La cosa se complica cuando nuestra intención es llevar varios estampados en un mismo estilismo. Toda la vida se ha dicho que no se mezcla el rosa y el rojo y este verano hemos visto que se puede hacer sin que resulte ridículo. ¿Por qué no romper también con las reglas impuestas para los estampados? Estamos en una época rompedora por eso no es casualidad que hayamos recuperado tendencias de los 70 como los pantalones de campana.

 

Si antes era impensable combinar rayas y flores, no sólo se hace sino que se supera. Ahora mezclamos encaje con estampado de serpiente, plumas… y para nuestra sorpresa no nos resulta estridente ¿Cuál es el truco? La guía de color.

 

 

Si observamos este estilismo del último lookbook de Zara diferenciamos muchos tipos de estampados (flores, estampado de serpiente y estampado geométrico) pero todos tienen algo en común, el fondo de los tres estampados es negro. Ésto crea un punto de unión que consigue armonía y evita que nos resulte estridente. Por tanto si optamos por combinar varios estampados debemos procurar que todos tengan en común el color de base, así será mucho más sencillo y menos chocante a la vista.

 

No obstante debemos saber que llevar un estilismo con varios estampados es una opción arriesgada per se por eso es  muy importante tener en cuenta el contexto. Tenemos que pararnos a pensar para qué vamos a utilizar este outfit y si es adecuado que vayamos así. No es lo mismo acudir a un evento nocturno, en el que podemos desbordar nuestra creatividad, que ir a trabajar un lunes por la mañana.

 

 

Por otro lado, un estampado siempre destacará la zona sobre la que lo llevemos. Si tenemos muslos gruesos y queremos evitar resaltarlos llevaremos un pantalón o falda lisos. El estampado lo llevaremos en la parte superior para desviar hacia allí la atención de quien nos mira.

 

 

 

Si por el contrario no nos gusta nuestro pecho o nuestra espalda deberemos resaltar nuestras piernas, poniendo allí el punto de atención: por ejemplo un pantalón con rayas verticales, que estilizarán todavía más esta parte de nuestra anatomía. Otra opción es la falda:  un estilismo que puede quedar muy bien es una falda larga  de estampado de serpiente acompañada de un jersey de punto, con cuello redondo y en tono blanco roto, así la prenda inferior  tendrá el máximo protagonismo y destacaremos justo la parte de nuestro cuerpo que queremos. Para estilizar todavía más podemos llevar un bolso de cadena colgado del hombro, potenciará nuestra dimensión longitudinal.

Aquí otro ejemplo:

Como veis todo es cuestión de poner un poco de sentido común y de saber adaptar las tendencias  a nuestra realidad para potenciar lo mejor de nuestro cuerpo. Todo es posible con buen criterio.