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La apertura de Louis Vuitton en Shanghai congrega a las it-girls del momento

Dicen que el sector del lujo es el que menos está sufriendo la depresión económica en la que el mundo occidental está inmerso y es cierto, no obstante, para cubrirse las espaldas los altos directivos de las grandes firmas de moda saben establecer un plan B y optan por la ampliación de mercado. Es el caso de Louis Vuitton, la prestigiosa firma francesa ha decidido ampliar fronteras hacia oriente y el país elegido ha sido China. Con un crecimiento emergente, al margen de la crisis, el mercado chino se posiciona como uno de los mejores para reestablecer las pérdidas que les han reportado las sucursales en el mercado occidental.

 

La maison se enmarca en la plaza de 66 de Shanghai y supone la apertura número dieciséis para la firma francesa. Cuatro plantas diseñadas por el arquitecto Peter Marino en las que rebosa el lujo el glamour y el espíritu de la marca. Las tiendas de lujo son un mundo a parte y todas lo sabemos aunque sólo sea por los reportajes que se emiten en televisión o por la película Pretty Woman y esto se transmite en todos los sentidos, desde las instalaciones, preparadas para acoger al cliente como si estuviera en su casa hasta el recibimiento y el trato del futuro comprador. Desde sesiones de pasarela, para ver los diseños sobre modelos, regadas con carísimo champán francés, hasta excentricidades como no querer hablar de dinero en el momento de la compra se dan en este tipo de establecimiento en el que tampoco cualquiera puede ser dependiente.

 

Lo más interesante de todo esto es que la firma no quiso que su decimosexta inauguración pasara desapercibida y para ello organizó una gran fiesta que consiguió desplazar a celebrities de todo el continente. Hasta la otra punta del planeta, se desplazaron para llenar de glamour la plaza 66 de de Shangai. Alexa Chung, Laetitia Casta o Clemence Poèsy son algunas de las it-girls que no se quisieron perder el evento y nos deleitaron con su presencia y sus modelitos.

 

Alexa Chung fue fiel a su estilo pero nos sorprendió por su sobriedad. Un jersey de cuello alto negro, muy básico con las mangas remangadas fue el elegido para acompañar a una falda gris de estilo girly con animal print en escala de grises. Las medias oscuras no nos acaban de convencer. Dicen que cada una refleja como se siente en su forma de vestir, quizás tantos tonos oscuros respondían a que la modelo no se encontraba en su mejor día. Clemence Poèsy es otra de las chicas fieles al estilo naíf y también se mantuvo en línea con los tonos oscuros, aunque los contrasto con el vivo en blanco de su vestido, como complemento optó por uno de los bolsos-libro que tanto furor están causando en el mundo de las estrellas desde que se lo vimos a Michelle Williams para acompañar su sorprendente vestido de H&M.

 

Poppy Delavigne no se pierde una y se decidió por este vaporoso vestido en uno de los colores del verano, el coral combinado con zapatos azul celeste de punta metálica, otra de las tendencias de la temporada ¡es que esta chica siempre va a la última! Laetitia Casta optó por un minidress de estampado oriental para hacer un homenaje a la cultura que la recibía.

 

El evento, también fue una de las pocas ocasiones en las que pudimos ver al diseñador Marc Jacobs sin uno de sus excéntricos atuendos y como veredicto diremos que el traje le sienta muy bien.

 


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¿Inauguración de los Juegos Olímpicos o pasarela de moda?

    Hace unos días quedaron por fin revelados todos lo secretos de la organización de la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de Londres. Una ceremonia ante la que hay que quitarse el sombrero, puesto que la capital británica cumplió, de sobra, con lo que se esperaba de ella. Pudimos ver un recorrido histórico por su cultura, que a la vez se extrapolaba a la cultura del mundo destacando personajes importantes para la humanidad cuyo país de origen era el anfitrión del evento deportivo. Una de las cosas con las que los usuarios de Twitter quedaron más sorprendidos fue la selección musical que sonó durante las tres horas y pico que duró el acto, Adele, Amy Winehouse o The Beattles tuvieron su representación y hablando de Twitter, las redes sociales fueron otra novedad que también estuvo muy presente y muy ligada a la juventud.

 

 

    Todo esto pasó antes del momento más esperado, el desfile de los olímpicos, que por un momento convirtió la ceremonia de inauguración en un evento del mundo de la moda. Muchos fueron los grandes de nuestro sector que estuvieron representados y vistiendo sus países de origen. En el caso de España en vez de elegir a David Delfín, Teresa Helbig o Lorenzo Caprile, por poner tres ejemplos dispares, fuimos ataviados con el diseño de la firma rusa Bosco que ha provocado tanta polémica desde que presentaron su boceto y la cual continuó con el modelo definido del uniforme oficial.

   Pero horas antes del gran evento nos enteramos de que la polémica que el #chándalolímpico (éste fue el hastag que estuvo revoloteando por los trending topics más usados en Twitter) ha despertado en nuestro país no ha sido tal en Gran Bretaña, es más, el uniforme español ha sido recibido con buena aceptación por los londinenses y es uno de los más vendidos en la tienda que Bosco tiene en la capital. Este puede de ser el punto de inflexión, si Bosco tiene una boutique instalada en Londres puede que su población esté acostumbrada ya al estilo de la firma. Eso es lo que ha conseguido que nuestro atuendo no provocara allí la crispación que hemos vivido en nuestro país ¿Qué pensaría alguien que no conoce el estilo de Custo Dalmau si hubiera sido él el elegido para el diseño? Por lo menos se sorprendería, eso no podemos negarlo.

    Otros atletas, pasearon orgullosos por el estadio olímpico, como es el caso de los estadounidenses, que vestidos por Ralph Lauren, han sido elegidos como los mejor ataviados por prestigiosas publicaciones. Con un estilo muy típico de su país supieron exportar su espíritu a través de su vestimenta. Armani tuvo el honor de diseñar el traje de los italianos y tampoco defraudó, como pinceles iban vestidos de azul marino en una expresión clásica de la elegancia que siempre ha caracterizado a la firma.

 

 

 

   Stella McCartney vistió a los anfitriones y sinceramente, me esperaba mucho más de ella. Trajes blancos con ribetes y cuello en oro que nos recordaban a Elvis. Los británicos no se llevaron la medalla en cuestión de atuendo. San Marino, ese pequeño país que a veces pasamos por alto, sí que nos dio una lección de estilo, con Salvatore Ferragamo como diseñador, nos ofrecieron un traje clásico cuya pieza principal era la americana que aportaba empaque y presencia a los atletas. Cedella, hija de Bob Marley siguió los pasos de Stella y diseñó la equipación para Jamaica, y lo hizo con más acierto, vimos como Usain Bolt lució orgulloso y sonriente una chaqueta militar junto a un pantalón amarillo, la combinación de colores convenció y el resto lo hizo el entusiasmo que esta delegación respiraba.

 

 

    ¿Con qué uniforme te quedas? ¿Qué opinión te merece el uniforme olímpico?