DIY bailarinas

DIY: ¿Bailarinas viejas? ¡Bailarinas nuevas!

Dicen que toda crisis hay que verla como una oportunidad y una ocasión para triunfar, y no es que nos hayamos vuelto locos y vayamos a hablar de política hoy sino que esta frase también la podemos aplicar a la moda, si tus bailarinas preferidas se te han quedado vieja y ya no están en condiciones de salir a pasear a la calle, no te preocupes hay solución ¡renuévalas! ¿Cómo? Te proponemos cuatro ideas al filo de las tendencias.

 

1. Bailarinas de purpurina

Hemos visto como los zapatos de glitter han marcado tendencia durante la temporada pasada, esto va a seguir en lo más alto de la moda por lo que puedes abrochar unas bailarinas viejas para sumarte a la tendencia. Necesitas purpurina suficiente del color que prefieras para cubrir los dos zapatos, te aconsejamos dorado viejo o plateado, otra opción es mezclar varios colores para obtener una superficie multicolor.

 

Mezcla la purpurina con cola hasta tener una mezcla homogénea, aplica una capa sobre toda la superficie del calzado y deja secar, después aplica una segunda capa, si ves que dos capas no son lo suficientemente cubrientes, puedes aplicar una tercera, pero procura aplicar las menos posibles. Te aconsejamos que sumes el detalle de unas tiras de raso a juego con el color de la purpurina a la altura del tobillo, las puedes coser o pegar. Cuando te las calces enrolla las tiras hacia arriba por el tobillo.

 

 

2. Bailarinas con flores

Esta técnica es un poco más laboriosa pero igual de sencilla, se trata de recortar flores en pedazos de tela, puedes recortarlas en distintos colores o en negro. Añádele detalles como cuentas de colores para formar el centro de la flor o ribetes de colores sobre los bordes, cuantos más detalles añada, más laborioso será el trabajo pero esto repercutirá en el resultado final del DIY. Otra idea es hacer las flores en distintos tamaños o si eliges un color uniforme para todas, añadir alguna en un color distinto. Ahora solo queda coser o pegar las florecitas sobre toda la superficie del zapato, te aconsejamos que las cosas, es un método más seguro y más profesional.

 

 

3. Bailarinas con tachas

Las tachas son una tendencia que viene muy fuerte para todo tipo de prendas y ahora de cara al verano se han incorporado en el calzado. Dan un toque balmainiano a cualquier estilismo y le imprimen fuerza. Las tachas las puedes adquirir en cualquier mercería y puedes aplicar multitud de diseños. Nosotros para este DIY nos hemos inspirado en un modelo que Blanco lanzó en su edición especial y simplemente hemos aplicado unas cuantas tachuelas en la puntera. Actualmente ha vuelto la tendencia de los zapatos en forma d pico por lo que no te costará encontrar bailarinas con esta forma. Si no estás muy segura del resultado que vas a obtener, para las primeras veces, puedes comprar bailarinas baratas en tiendas como Primark, o grandes almacenes.

 

4. Bailarinas con lazo

Para hacer este DIY necesitas dos pedazos de tela doble, que formarán el lazo, en el estampado que elijas y dos tiras de material más rígido, también pegamento textil y una pinza para la ropa. Forma una circunferencia con cada una de las tiras y pégalas para que se queden con la forma, cuando se sequen, aplica pegamento sobre el centro del frontal de la bailarina y pega la circunferencia, deja secar otra vez manteniéndolo presionado con una pinza de la ropa. Ahora introduce por el hueco el trozo de tela, dale forma al lazo hasta dejarlo a tu gusto. Para una mayor seguridad puedes pegarlo a la base de la bailarina y ya tienes bailarinas nuevas.

¿Qué otras sugerencias se te ocurren para renovar unas bailarinas?

 


JPG7

Estámpate sin miedo

Estamos asistiendo a la reinvención de los estampados en las colecciones de invierno. Tras algunas temporadas en las que se apostaba por la simplicidad y el minimalismo los gurús de la moda han decidido volvernos a alegrar los armarios.

Las tendencias, que vienen impulsadas por los grandes diseñadores, se han instalado también en los lookboks de las firmas más accesibles.

Como ejemplo podemos poner el catálogo de la nueva colección de Zara, que ha pasado de caracterizarse por los bloques de color infranqueables, a mezclar  estampados con una única norma: “todo vale”.

 

Saber vestirse utilizando estampados es mucho más difícil que hacerlo valiéndonos sólo de tonalidades lisas. El error resultante puede ser mayor y el riesgo de caer en lo hortera o en el catetismo se eleva; pero como alguien dijo, lo único que está prohibido en moda es el aburrimiento. Grabemos esta frase en nuestras cabezas y … ¡que comience la diversión!

 

La manera más sencilla (y segura) de incorporar un estampado en un outfit es otorgándole absoluto protagonismo. El resto de los elementos deben quedar en segundo plano y al poder ser los colores de los mismos deben estar en la misma gama. De esta manera conseguiremos centrar la atención en el estampado y no caeremos en el error de no saber combinarlo, puesto que él será el anfitrión y todo lo demás quedará oculto por su presencia.

 

Si queremos hacerle un guiño a este estampado podemos incluir algún complemento en el color protagonista del mismo. Por ejemplo con el outfit que os presentamos bajo estas líneas de Paula Echevarría podríamos llevar un pequeño bolsito rojo.

 

Esta propuesta de estampado invernal de la firma Kookai también nos gusta mucho

 

La cosa se complica cuando nuestra intención es llevar varios estampados en un mismo estilismo. Toda la vida se ha dicho que no se mezcla el rosa y el rojo y este verano hemos visto que se puede hacer sin que resulte ridículo. ¿Por qué no romper también con las reglas impuestas para los estampados? Estamos en una época rompedora por eso no es casualidad que hayamos recuperado tendencias de los 70 como los pantalones de campana.

 

Si antes era impensable combinar rayas y flores, no sólo se hace sino que se supera. Ahora mezclamos encaje con estampado de serpiente, plumas… y para nuestra sorpresa no nos resulta estridente ¿Cuál es el truco? La guía de color.

 

 

Si observamos este estilismo del último lookbook de Zara diferenciamos muchos tipos de estampados (flores, estampado de serpiente y estampado geométrico) pero todos tienen algo en común, el fondo de los tres estampados es negro. Ésto crea un punto de unión que consigue armonía y evita que nos resulte estridente. Por tanto si optamos por combinar varios estampados debemos procurar que todos tengan en común el color de base, así será mucho más sencillo y menos chocante a la vista.

 

No obstante debemos saber que llevar un estilismo con varios estampados es una opción arriesgada per se por eso es  muy importante tener en cuenta el contexto. Tenemos que pararnos a pensar para qué vamos a utilizar este outfit y si es adecuado que vayamos así. No es lo mismo acudir a un evento nocturno, en el que podemos desbordar nuestra creatividad, que ir a trabajar un lunes por la mañana.

 

 

Por otro lado, un estampado siempre destacará la zona sobre la que lo llevemos. Si tenemos muslos gruesos y queremos evitar resaltarlos llevaremos un pantalón o falda lisos. El estampado lo llevaremos en la parte superior para desviar hacia allí la atención de quien nos mira.

 

 

 

Si por el contrario no nos gusta nuestro pecho o nuestra espalda deberemos resaltar nuestras piernas, poniendo allí el punto de atención: por ejemplo un pantalón con rayas verticales, que estilizarán todavía más esta parte de nuestra anatomía. Otra opción es la falda:  un estilismo que puede quedar muy bien es una falda larga  de estampado de serpiente acompañada de un jersey de punto, con cuello redondo y en tono blanco roto, así la prenda inferior  tendrá el máximo protagonismo y destacaremos justo la parte de nuestro cuerpo que queremos. Para estilizar todavía más podemos llevar un bolso de cadena colgado del hombro, potenciará nuestra dimensión longitudinal.

Aquí otro ejemplo:

Como veis todo es cuestión de poner un poco de sentido común y de saber adaptar las tendencias  a nuestra realidad para potenciar lo mejor de nuestro cuerpo. Todo es posible con buen criterio.