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Las femeninas en estado de Grazia

Hace pocas semanas dimos la bienvenida a una nueva cabecera dirigida al público femenino. Es uno de los sectores que menos viven la crisis, en el que las lectoras son más fieles, y el cual parece no tener límite. Hay para todos los gustos ya que el abanico de publicaciones es amplio, tenemos desde las más prestigiosas, Vogue o Harper’s Bazaar (que sólo llegó hace unos años) a las más frescas y desenfadas como Cuore o In Touch. Grazia, la última en llegar, quiere hacerse un hueco en el mercado con una filosofía que se queda a medio camino, en ella “la moda se viste de actualidad y la actualidad de moda.

La publicación italiana ha llegado haciendo mucho ruido desde meses antes de su estreno, el pasado 13 de febrero. Decidió hacernos partícipes del “cómo se hace” a través de las redes sociales en Facebook colgaban fotos de la redacción, de la sala de juntas, de los bolsos de las redactoras, y con todo esto conseguían  la confianza de las futuras lectoras. Llegó la 080, la pasarela de Barcelona y la cabecera la vio como la gran oportunidad para darse a conocer, organizó una gran fiesta en colaboración con TCN, y para culminar todo el trabajo de relaciones públicas, una gran fiesta de presentación en la que no faltaron celebrities, gurús de la moda, bloggers y caras conocidas del grupo editorial que alberga la revista en España, Planeta. Representantes de las ediciones internacionales estuvieron para dar la enhorabuena al equipo de Charo Izquierdo, la directora de Grazia España.

 

Esta cabecera lo tuvo más fácil que cualquier otra revista que empezara de nuevo ya que viene abalada por le éxito en 21 países de Asia, Europa, Oceanía y África. Tiene un estilo inconfundible en el que la calidad no está reñida con el buen humor, sino que lo uno se complementa con lo otro, probablemente esto era lo que les faltaba a muchas de las cabeceras españolas, que se descalificaban las unas a las otras por demasiado serías o por demasiado informales.

 

Otro de los puntos fuertes de la publicación es su web, muy completa, aborda muchos temas más allá de la moda, como la salud, sexo, gastronomía o viajes. Una óptima organización, muy limpia, como es tendencia ahora que la hace más atrayente. Todo esto se remata con ideas muy originales como una webserie protagonizada por Leticia Dolera, en la que colabora la misma directora, otro símbolo de cercanía, que demuestra que en Grazia no existe una pirámide de cargos inaccesibles, sino que todos son un equipo. Una web femenina, de hoy en día no puede dejar de contar con las bloggers, impulsoras del street style y el ‘do it yourself, al que en este caso le ponen cara Mayte de la Iglesia, Verónica Blume y uno de los matrimonios más sólidos del panorama actual, Nuria Roca y Juan del Val.

 

Todo ello con una mujer a la cabeza, Charo Izquierdo (anteriormente directora de Yo Donna, El Mundo), experiencia y sabiduría se aúnan en ella y seguro que reúne las habilidades necesarias para que este proyecto llegue a buen puerto.

 

Al responsable de la apertura de la edición española, sólo le podemos dar las grazias, con zeta.

 


Esas nostálgicas fashionistas

Esas nostálgicas fashionistas

 

Ir a buscar un jersey entre la pila de tantos y tantos que se acumulan en la estantería y no encontrarlo, lo grave del asunto es que estamos a mitad de temporada invernal y hasta hoy no lo he echado de menos, ¿por qué? Por la cantidad de ropa que algunas tendemos a acumular, ropa innecesaria que no nos ponemos, pero, que a la vez nos preguntamos, ¿cómo la voy a tirar, con la de recuerdos que lleva asociados?

 

Es increíble como no para de entrar ropa en casa sin que a penas salga ninguna, olvidamos lo que tenemos y compramos prendas similares, con la consecuente sensación de rabia cuando encontramos la que ya estaba en nuestro vestidor. Por esto es conveniente hacer revisiones continuas en nuestro armario, a parte de la que hacemos cuando toca cambio de temporada. Somos conscientes de que hay ropa que no nos vamos a poner y que obstaculiza “el paso” a la que sí usamos, no nos deja verla y al no tenerla presente siempre terminamos vistiendo igual, y no precisamente por no tener ropa.

 

Tenemos que ser conscientes que el espacio que tenemos es limitado y si somos unas seguidoras incondicionales de las tendencias, debemos también asumir que cada temporada nos haremos con las prendas nuevas que serán básicas para nuestros estilismos, por eso no está de más conservar algunos básicos, pero la ropa de la temporada anterior…¡fuera!, sin compasión. Para consolarnos podemos pensar que cuanta más ropa eliminemos del armario, más ordenadita quedará la que tenemos y no tendremos que recurrir al “planchado exprés” cada vez que nos queramos poner algo.

 

   ¿Y si se vuelve a llevar? Esa es la pregunta que siempre nos atormenta y que la mayoría de las veces nos impide deshacernos de las prendas de temporada a las más nostálgicas, pero para ellas también tenemos la respuesta. Si se vuelve a llevar, siempre lo hará con algún cambio sustancial, y entonces tú, como buena fashionista querrás llevar la nueva versión de ese estupendo “top” y te verás “obligada” a comprártelo, por lo tanto…nada de preguntarte si se volverá a llevar, despídete de esas prendas también. De todas formas, tampoco debemos tener complejo de teniente O’Neill, si tan visionarias somos que creemos firmemente en que algo se deberá volver a llevar seguro que hay algún lugar de la casa donde podremos guardarlo sin necesidad de que esté en primera línea de nuestro armario.

 

Son muchas las ocasiones que al bajar al trastero me he encontrado caja con ropa que no echaba de menos en varias temporadas y aún así no me he decido a tirar. Es algo que no tiene lógica, racionalmente sé que no lo voy a usar pero es como si al desprenderme de esa ropa me desprendiera de una época, de recuerdos de una edad que ya nunca volverá

¿Te suele pasar lo mismo? ¿Te sientes identificada? ¿Tienes alguna teoría de por qué nos pasa esto?

 


Analizamos el estilo de Ashley Madekwe de Revenge

Analizamos el estilo de Ashley Madekwe de Revenge

La joven actriz Ashley Madekwe, conocida por su papel en la popular serie Revenge ha conseguido mantenerse en la esfera de celebridades. Aunque en lo profesional probablemente sea una de tantas actrices que intentan hacerse un hueco en el panorama del séptimo arte, Ashley destaca por su estilo a la hora de vestir, tanto es así que su blog “Ring my bell” no deja de sumar adeptos. En él la actriz cuelga sus estilismos para todo tipo de ocasiones y se puede apreciar un estilo casual que no deja pasar ningún detalle por alto.

 

Analizamos el estilo de Ashley Madekwe de Revenge

Sus outfits se caracterizan por saber llevar con una natural frescura los elementos de tendencia que en muchas otras parecen totalmente impostados. El denim es uno de sus puntos fuertes y los utiliza tanto en vestidos, pantalones, chalecos y sabe la manera de llevarlo sin que parezca excesivamente informal. Consigue darle un toque diferente a este tejido añadiendo detalles que contrastan con ese estilo tan casual; un bolso pequeño, un sombrero o un bolso que suba muchos puntos al estilismo.

 

Otro de sus puntos fuertes es el pelo, unas suaves ondas son suficientes para darle un carácter específico a cualquier estilismo. Su look más habitual es dejar las ondas sueltas o también recogerlas en una coleta dejando suelto el flequillo.

Analizamos el estilo de Ashley Madekwe de Revenge

Se atreve con tendencias con las que sólo se atreven las que están seguras de saber cómo llevarlas. Este estilismo lo demuestra, estampado de animal, cuero con relieves y peplum ¿Se te ocurre una manera mejor de llevar todo esto junto? Y ya que hablamos de estampado animal no podemos dejar de comentar este otro estilismo de cierto aire vintage que combina una camisa de estampado naíf con un short de cintura alta y unas súper sandalias de plataforma y con print de leopardo. Sin duda sabe como construir estilismos atrevidos sin que pasen la barrera de lo ridículo.

 

Analizamos el estilo de Ashley Madekwe de Revenge

Las piezas especiales como este top son las joyas más preciadas de su colección y sabe como darles protagonismo dejando el resto de las prendas en colores neutros. El vestido de la derecha es especial también, por su tejido y por el estampado, además de esto ella le pone su toque personal añadiendo unas sandalias rojas.

 

Otros elementos de los que esta joven londinense es fan es de las zapatillas tipo sneakers, si te gusta este tipo de calzado en sus blog encontrarás muchos outfits que servirán para inspirarte. Tampoco le faltan los minivestidos con escote en pico, Ashley sabe que este tipo de vestido le favorece y en su blog podemos encontrar todo tipo de colores y estampados.

 

¿Qué opinas de esta it-girl? ¿Conocías su estilo?

 


Ser una niña buena ¿Sigue sumando puntos?

Ser una niña buena ¿Sigue sumando puntos?

   Hace no mucho leíamos en un artículo de la revista SModa que hacía referencia a la invasión de las mujeres que se encuentran envueltas en una estética infantil. Son asiduas al cuello bebé, a las uñas de purpurina y las pestañas postizas.

 

Ser una niña buena ¿Sigue sumando puntos?

La moda de la ropa vintage ha contribuido también en gran parte a que estas mujeres hayan abrazado la estética más infantil sacando a relucir sus recuerdos de niñez. Uno de los pilares en los que se sujeta esta moda es la línea naíf, vestidos cortitos con buen taconazo, volantes, lazos, dobles cuellos, colores divertidos y botonaduras. Este tipo de ropa la podemos encontrar en firmas como Kling o Pepa Loves y para no resultar excesivos las debemos combinar con otras mucho menos edulcoradas, como cazadoras perfecto, o si eres más atrevida, medias rotas, haciendo un homenaje a celebrities como Fearne Cotton.

 

Ser una niña buena ¿Sigue sumando puntos?

Otro gran hobby de este tipo de mujeres es la decoración de uñas. El nail art es una técnica que se encuentra actualmente en todo su esplendor y podemos encontrar verdaderas artistas capaces de dibujar todo un mundo en una simple uña. Famosos son, por ejemplo, los ojos turcos de Alexa Chung o las uñas purpurinas de Katy Perry. El último grito en este sentido son las uñas de caviar, se trata de una técnica en la que se llenan las uñas de microbolitas que quedan pegadas a la superficie gracias a una capa de esmalte que hemos aplicado previamente.

 

Este tipo de mujeres suelen ser fans de la repostería como los cupcakes, muffins o galletas decoradas con fondant. Una forma de comer divertida y que entra por los ojos. A veces la repostería se une con la moda y algunas cadenas de ropa organizan jornadas en las propias tiendas en las que los clientes pueden comprar al tiempo que disfrutan de una taza de té con una deliciosa cupcake. Otras marcas, optan por organizar talleres en los que enseñan a los clientes a elaborar estos delicados postres. Todo vale, el caso es unir dos aficiones que tienen la seguridad que comparten la mayoría de las clientas que se decantan por su tipo de ropa.

 

Ser una niña buena ¿Sigue sumando puntos?

¿Pero tiene todo esto que ver con la personalidad de estas mujeres? ¿Toda esta parafernalia es un simple reflejo de una personalidad inmadura y de una recurrente vuelta a la niñez? En realidad no tiene nada que ver con todo esto, sino que es reflejo de una personalidad alegre en la que priman los colore vivos y la purpurina. Esto no se corresponde necesariamente con una actitud inmadura, una falta de responsabilidad o con tener poca profesionalidad.

 

Ser una niña buena ¿Sigue sumando puntos?

Si antes ser considerada una niña buena era una punto positivo según que situaciones, ¿Está viviendo esta estética una vuelta de 180 grados en la que ser una vestir de forma delicada se relaciona con otros adjetivos no demasiado positivos?

 


Samantha Sexo en Nueva York

Sexo en Nueva York, el vestuario de Samantha

Nos queda por repasar la última de las cuatro amigas más famosas de la Gran Manzana, se trata de Samantha Jones. Esta publicista lleva el espíritu de la soltería en las venas, es muy amiga de sus amigas y comprometida en todo lo que hace. Se caracteriza también por disfrutar del sexo sin ataduras y por su miedo al compromiso.

Como en todas las protagonista que ya hemos revisado su vestuario es un fiel reflejo de su personalidad. Autónoma, segura de sí misma, y por qué no decirlo, la mayor de las cuatro, Samantha sabe aconsejar en todo momento a sus compañeras de andaduras.

 

Samantha no se priva de nada y es que tiene un cuerpo con el que se puede permitir todo. En su armario veremos generosos escotes, colores y tejidos de todo tipo, pero lo más importante y lo que caracteriza al personaje es su actitud, una actitud sensual por naturaleza que la publicista sabe encauzar con mucha naturalidad y elegancia.

Un básico de esta neoyorkina son los trajes chaqueta, son su uniforme del día a día en el trabajo y se los hemos visto en todos los colores, eso sí sobre todo con faldas lápiz que le aportan el toque sexy que Samantha siempre busca.

 

Obsesionada de los complementos barrocos, la encontramos luciendo pendientes con los logos de marcas tan simbólicas como Yves Saint Laurent o Chanel. Collares de grandes dimensiones, convirtiéndose en toda una adelantada a su época, ¡fue la primera en lucir collares babero, aunque la Palermo se quiera llevar el mérito! Los brazaletes rígidos o las pulseras de colores llamativos también son sus señas de identidad y por supuesto, las gafas de sol con las que consigue un aire interesante muy neoyorkino.

Samantha Jones no puede vivir sin sus escotes, los prefiere sobre todo en forma de uve y la hemos visto con todo tipo de tops. Prefiere los tejidos nobles que dan cierto protagonismo allí donde se ponen. Sin duda está orgullosa de su pecho a pesar de no ser generoso y también de su musculada espalda que acostumbra a lucir con originales camisetas.

 

Otra seña de identidad que hace que sea envida de medio planeta femenino es su asiduidad a los bolsos Birkin. Este modelo de Hermès ha sido agraciado con la asociación a él de este personaje (aunque no sabemos las negociaciones que con seguridad hubo por medio). Hemos visto a Samantha en multitud de ocasiones con él, e incluso en un capítulo la vemos apuntándose en lista de espera para poder comprar el codiciado bolso. La fama de este modelo subió como la espuma y numerosas firmas low cost se lanzaron a hacer su propia versión, con un éxito arrollador asegurado.

 

¿Qué te parece el estilo de Samantha? ¿Eres tan arriesgada como ella a la hora de vestir?

 


Sexo en Nueva York, el vestuario de Miranda

Sexo en Nueva York, el vestuario de Miranda

Seguro que muchas habéis echado de menos la revisión de estilos de las protas de Sexo en Nueva York. Nos faltan dos de las protagonistas por analizar y hoy vamos con el estilo de la tercera, Miranda Hobbes. Esta neoyorkina es una abogada que se ha ganado su puesto a pulso. Trabaja en un despacho en el que se ve rodeada de hombres y por eso piensa que debe parecerse lo más posible a ellos para que nadie la haga de menos y esto también se refleja en su vestuario del día a día.

 

Es un personaje sarcástico, con aires de suficiencia y cierto amargor en su vida sentimental, pero el ser madre la cambia y vemos una evolución muy interesante en Miranda a lo largo de las temporadas. Su carácter se dulcifica y poco a poco va dejando que sus sentimientos afloren bajo esa coraza de dureza que se ha creado ella misma para que nadie le haga daño.

 

Sexo en Nueva York, el vestuario de Miranda

Si entráramos en el apartamento de Miranda probablemente no encontraríamos un vestidor con el espacio privilegiado que tiene el de Carrie en su estudio, pero la colección de prendas que posee Miranda están muy medidas y todas ellas se rigen por una fidelidad extrema a su estilo. Ella tiene dos claves, dos puntos fuertes en su vestuario que sabe que le quedan bien y que nunca le van a fallar, prefiere no arriesgar y se apoya siempre en ellos.

 

Sexo en Nueva York, el vestuario de Miranda

El primero de los pilares en los que se apoya la abogada es el vestido. No vale cualquier tipo de vestido sino que los elige muy femeninos y a veces sobrios. En un estilo que podríamos llamar de working girl, Miranda consigue dar ese aire sofisticado a vestidos que cualquier ejecutiva se pondría para ir a la oficina. Su altura le permite llevar el corte midi como pocas mujeres lo llevan y su tono de piel y cabello consiguen que con los tonos azules y verdes se vea resplandeciente. Centra su atención en la parte superior del cuerpo luciendo originales escotes y muchas veces ciñe también los vestidos a la cintura procurando que la falda no quede demasiado ajustada.

 

Sexo en Nueva York, el vestuario de Miranda

Otro de las claves que Miranda usa a menudo son sus trajes chaqueta. Se siente muy cómoda con ellos para ir a trabajar, le dan seguridad y se siente respetada entre sus compañeros. Los usa tanto de pantalón como de falda pero siempre en colores sobrios y frecuentemente con camisa blanca debajo. Miranda asocia su forma de vestir a la aceptación que pueda tener entre sus colegas. Ya que la mayoría son hombres prefiere ajustarse a un estilo masculino por su temor a no ser vista como una compañera más en el bufete.

 

Sexo en Nueva York, el vestuario de Miranda

Para contrarrestar todo esto Miranda deja salir la creatividad que lleva dentro en las ocasiones especiales como la boda de Carrie. La vimos guapísima con un vestido largo azul, con escote de corazón que contrastaba con su melena rojiza, una de sus señas de identidad.

 

¿Qué te parece el personaje de Miranda? ¿Y su estilo? ¿Crees que debería arriesgar algo más en sus outfits de oficina?

 


Esas cosas paranormales que pasan cuando vas de shopping

Esas cosas paranormales que pasan cuando vas de shopping

Muchas de mis amigas, familiares y conocidas ya saben que escribo para un blog relacionado con las tendencias y la moda y eso hace que muchas veces, la conversación con ellas se centre en estos temas. No creáis que me aburro, para nada, las anécdotas, cosas curiosas, que luego nos damos cuenta que nos han pasado a todas e historietas se multiplican y podemos pasar horas y horas hablando sobre lo mismo y echándonos unas risas que hoy quiero compartir con todas vosotras en el blog porque seguro que más de una se identifica con ellas.

Esas cosas paranormales que pasan cuando vas de shopping

La experiencia de compra en un centro comercial se convierte en todo un ritual, sobre todo, para quienes vivimos rodeadas de centros comerciales y nos hemos pasado niñez y adolescencia metidas dentro de ellos. La mayoría ya tenemos nuestra ruta shoppinguera hecha y vamos con orejeras a las tiendas que nos interesan, casi sin ver el resto de los locales. Esto es así hasta que vas a ese mismo centro comercial con alguien que nunca ha estado por allí, entonces te adentras en el desconocido mundo de las tiendas que no están en tu mundo, destierras mitos y te das cuenta de que no todo es sota, caballo y rey incluso acabas comprando en alguna de ellas…aunque nunca lo reconocerás.

Esas cosas paranormales que pasan cuando vas de shopping

Entonces vas a tu tienda favorita, esa que llevas frecuentando desde que tienes uso de razón, primero te llevaba tu madre y luego ya aprendiste a ir solita (con el consiguiente disgusto de tu madre). Miras y admiras todo y te decides a empezar a inspeccionar la tienda dispuesta a que ningún detalle se te pase por alto. Al fondo, ves unos shorts monísimos que decides llevarte al probador y ya se ha encargado el gigante textil gallego de ponerte al lado el jersey perfecto que combina a la perfección con el pantalón, por lo que decides llevártelo también. Y llega el momento probador, entonces te pruebas el pantalón, del que precavidamente te has traído dos tallas por los efectos veraniegos en tu cuerpo, pero ¡sorpresa, los dos te quedan grandes!, una inyección de positividad acaba de invadir tu cuerpo así que sin casi darte cuenta te estás probando el fantástico jersey para ver el resultado final, cuando compruebas que la talla más grandes que habías cogido, la que normalmente usas…¡te queda estrecha! ¿Pero cómo puede ser esto? Por lo que al final acabas con una S en el pantalón y una L en el jersey ¿Alguien encuentra explicación? Anotadla en los comentarios, por favor, estaré tremendamente agradecida.

Esas cosas paranormales que pasan cuando vas de shopping

¿Y qué mujer no ha intentado eliminar la depresión postvacacional a base de una tarde de compras? Decides ir al centro comercial para evitar pensar en lo de siempre, ya está aquí la vuelta al trabajo, la rutina, bla, bla, bla…Y cuando, llegas, después de un mes de no haber puesto un pie en un centro comercial, te das cuenta que ni resto de rebajas, los bikinis han desaparecido y los capazos de playa han debido agotarse. En el lugar de todas estas cosas encuentras abrigos, bufandas, gorritos para el frío y jerseys de lana gorda. ¿Perdón? Eso es lo único que sale de tu boca y toda confundida miras el móvil para asegurarte de que estás a 29 de agosto y no de diciembre. Si no fuera porque todo esto me hace volver a los pensamientos anteriores de “rutina, trabajo y bla, bla, bla” me parecería estupendo. Sólo hay un pequeño problema, el 29 de diciembre cuando estés helada de frío y te prolongas encontrar el abrigo de tus sueños (algo lógico, por otra parte) te tendrás que conformar con los restos de temporada que las modernas precavidas dejaron cuando se compraron su abrigo allá por finales de agosto.

 

Estas son sólo algunas de las experiencias shoppingueras que he acumulado a lo largo de mis años de compras. Seguro que tú también tienes alguna parecida ¡déjala en los comentarios!


charlotte

Sexo en Nueva York, el vestuario de Charlotte

Seguimos analizando los armarios de las cuatro chicas con más glamour de toda la Gran Manzana. En este caso le ha tocado a Charlotte, la más tradicional de las cuatro amigas. Charlotte es una chica dulce y delicada, de apariencia inocente y de rígidos principios inculcados por su familia.

 

Es historiadora del arte y una de las decisiones que más le cuesta tomar es dejar su trabajo en un museo de la ciudad. Este cambio en su vida motiva también un pequeño giro en su vestuario, poco a poco vemos como Charlotte introduce pequeñas modificaciones en sus vestuario, pero siempre será fiel a su estilo clásico y recatado que contrasta al máximo con el de la mayor de las cuatro amigas, Samantha Jones.

 

La década de los 50 es la preferida de esta neoyorkina a juzgar por sus apariciones. En multitud de ocasiones la hemos visto con vestidos de corte midi en forma de falda entubada o con gran volumen y la verdad es que le sientan de miedo. Sabe complementar la austeridad de este tipo de vestidos con unos altos tacones que, al mismo tiempo sirven para añadir unos centímetros a su altura. No es de extrañar que siendo tan fan de este estilo una conocida firma que inspira sus diseños en esta época haya elegido a la actriz que encarna este personaje como imagen para varias campañas.

 

Otro de los must have de esta historiadora del arte son algunos complementos, su estilo femenino y romántico combina a la perfección con el bolso Lady Dior que le hemos visto lucir en varias ocasiones. Los cinturones finos para marcar sus curvas junto a vestidos cincuenteros son muy habituales en ella y cuando no usa este tipo de vestidos la solemos ver con tacones de altura media.

 

Su carácter discreto hace que recurra a los colores neutros y a los estampados clásicos, nunca veremos a este personaje con estridentes las combinaciones que son tan habituales en su amiga Carrie o los generosos escotes de Samantha. El encanto de Charlotte está en su sencillez y en como es capaz de renovar en cada temporada su estilo clásico.

 

 

   No es frecuente verla en pantalones puesto que choca con su estilo femenino y lady, pero hay ocasiones en las que debe primar la comodidad ante la estética y para estas ocasiones Charlotte elige jeans pitillo que combina con estilosas blazer para dejarles todo el protagonismo a éstas últimas.

 

 

En cuanto a sus peinados, Charlotte se caracteriza por su naturalidad. Sin tintes artificiales este personaje presume de una melena castaña y simple que suele llevar por debajo de los hombros. Suele llevarla suelta y con la raya al lado, un peinado de chica buena que pega mucho con su estilo. En las películas hemos visto como actualiza un poco su melena, escalando algunas capas dándole más largura. También la hemos visto con sencillas coletas y con ondulaciones ¿Qué peinado crees que le sienta mejor a este personaje?

 

¿Te identificas con el estilo de Charlotte o crees que es un personaje demasiado encorsetado?


El vestuario de Carrie - Sexo en Nueva York

Sexo en Nueva York, el vestuario de Carrie

Si hay alguna serie que haya marcado la historia de la moda, esa es sin duda alguna, la que a todas se nos ha venido a la cabeza en el primer momento, Sexo en Nueva York. Sus protagonistas nos conquistaron desde el primer momento, tan diferentes y a la vez tan amigas, sus vidas de cuento y el glamour que envuelve toda la ficción fueron suficientes para engancharnos a Samantha, Charlotte, Miranda y Carrie. Y es que no nos cansamos de ver capítulos repetidos, y recordar lo que va a pasar en el momento siguiente al que estamos viviendo porque nos sabemos las vidas de las cuatro de memoria y en más de una ocasión hemos deseado estar en sus pieles. ¿Hay un plan de domingo mejor que sentarse delante del televisor con una buena fuente de helado a disfrutar de unos cuantos capítulos de SATC (Sex And The City)?

 

Las personalidades tan diferentes de estas cuatro neoyorkinas han conseguido que todas las chicas nos sintamos identificadas con una de ellas y en esto está buena parte de su éxito. No sólo son diferentes en su forma de actuar y en la manera de afrontar los obstáculo que la vida les va poniendo día a día, sino que esta personalidad también la reflejan en su forma de vestir, así tenemos cuatro vestuarios bien distintos que desde Truendy queremos analizar.

 

Como no podía ser menos, hoy vamos a empezar con la protagonista. Carrie Bradshaw es una periodista que escribe columnas sobre sexo en un periódico (de ahí el nombre de la serie) capaz de gastarse fortunas enteras si las tuviera en unos Manolos. El mundo de la moda en general le apasiona, por lo que acabará colaborando en la biblia de la moda, Vogue.

 

Su gusto por la moda hace que sea el personaje de las cuatro protagonistas que tiene el armario más ecléctico. Su estilo se caracteriza por la mezcla y podemos verla combinando piezas vintage con otras de última tendencia. En sus estilismos mezcla estampados, transparencias, no teme a enseñar la ropa interior e incluso en algunos capítulos observamos un aire descuidado que por supuesto está conseguido queriendo.

 

Es un personaje que viste como quiere y no se preocupa por el qué dirán o por no ajustarse a los cánones de la actualidad. Vive la moda de una manera muy personal y esto es propio del estilo neoyorkino, ya que nadie te conoce y nadie se te va a quedar mirando por vestir de una manera determinada, puedes pasear por la Gran Manzana sin temor a ser el centro de atención.

 

Nos hemos quedado escandalizadas cuando en una ocasión la vimos salir de casa con el pantalón del pijama y su abrigo de piel y más adelante nos hemos dado cuenta de que ella fue toda una precursora, ya que ahora los pantalones pijama son la última moda.

 

Quizás no coincidamos con ella en todos los outfits que le hemos visto en la película, pero lo cierto es que es un estilo muy personal que sólo son capaces de conseguir personas especiales y fieles a sí mismas. Muchos estilismos de Carrie son de esos que le ves a ella y le queda genial pero tienes la seguridad de que a ti no te quedará bien, sabido esto, disfrutemos con las interminables reposiciones de capítulos de Sexo en Nueva York.

 


Kaia, hija de Cindy Crawford

Las hijas de las celebrities se suben a la pasarela

Algunas modelos se sienten tan orgullosas de haber alcanzado la cima como maniquíes que no dudan en conducir a sus pequeñas en sus primeros pasos hacia el triunfo en la moda. Las pequeñas deslumbradas por el lujo y el glamour que el mundillo de sus madres desprende no dudan en acatar las ordenes de mamá, y desfilan orgullosas por las pasarelas ante la mirada atenta de sus progenitoras.

 

      Kaia a la hija de Cindy Crawford fue la elegida por Donatella Versace para que pusiera cara y cuerpo a la línea infantil de la firma italiana, Young Versace. Con tan sólo diez años, Kaia, la hija menor de la supermodelo ya es imagen de una de las firmas más poderosas del panorama fashionistas.

 

El parecido de la pequeña con su madre es innegable y según Donatella la cámara adora a ambas, tienen un don.

 

   Cindy ha confesado en más de una ocasión que su deseo sería que la infancia de sus hijas se desarrollara fuera de las pasarelas y del mundo de la moda, pero parece que cuando la pasarela te llama, no te puedes negar a ello, y más si lo hace la propia Donatella Versace.

 

 

 

 

   Neva la hija de Natalia Vodianova ha seguido los pasos de Kaia y ha prestado su imagen a la firma infantil Caramel Baby and Child, aunque en este caso ha sido por una buena causa, la mitad de los beneficios que se recauden de la venta de estas prendas se destinará la ONG rusa The Naked Heart que lucha por mejorar los derechos de los niños más desfavorecidos del país.

 

 

No es casualidad que Neva haya desfilado precisamente para esta marca ya que su madre ha colaborado en varias ocasiones con Caramel. No en vano, las prendas que la pequeña luce en el desfile, un vestidito de croché rojo y un collar inspirado en la cultura rusa, país en el que nació de Natalia, han sido diseñados por la top.

 

 

 

 

   Como ya lo hicieron Poppy y Cara Delavinge, hijas de Pandora Delavinge o Elisabeth y Giorgia May Jagger hijas de Jerry Hall estas niñas intentarán abrirse paso en el difícil mudo de la moda, y las estadísticas no les acompañan porque son pocas, las hijas de tops internacionales que finalmente consiguen su sueño y se abren un hueco entre las más deseadas por los diseñadores como ya hicieron sus madres.

Poppy actualmente tiene más fama como it-girl y asistente a saraos y fiestas que como modelo, parece que su hermana Cara esta teniendo más éxito en lo que a la faceta profesional se refiere.

 

 

Otras niñas que le dan más importancia a la moda de lo que es normal en su edad son Suri Cruise o Harper Seven Beckham. La polémica de Suri se desató al verla en varias ocasiones con carmín en los labios o con zapatos de tacón. La propia madre, Katie Holmes,  afirma que la niña elige la ropa por las mañanas y que es incapaz de hacerle ponerse algo que no le guste. Han llegado al punto de encargar zapatos de tacón para la niña a prestigiosas marcas, que incluso ha diseñado Katie, puesto que estas firmas no tienen zapatos de tacón del tamaño del pie de Suri, como es lógico.

 

Harper Seven Beckham lleva la moda en la sangre, su madre es una de las fashion victim más famosas a nivel mundial ha creado su propia firma y su obsesión por la moda llega a niveles casi enfermizos. Hemos visto a la pequeña de los Beckham que no llega al año de vida vestida de firmas que muchos de nosotros no podremos soñar vestir en la vida, entre ellas Caramel Baby and Child, la firma para la que ha desfilado la hija de Natalia Vodianova.

 

¿Qué te parece esta temprana relación entre la moda y las hijas de las celebrities?

 


Moda es arte

¿La moda es arte? by Noelia de NOEmeLIA

Hoy tenemos un nuevo artículo en nuestra sección  de bloggers invitadas (Contáctanos si quieres participar ;)). Esta semana Noelia de NOEmeLIA  nos habla de la moda y su consideración como Arte

 

Oficialmente la moda no es arte. Pero sí  lo es la pintura, escultura, arquitectura, literatura, música, danza o cine. Y yo me pregunto, ¿por qué la moda no entra en el gran término denominado “arte”? Yves Saint-Laurent decía “La moda no es un arte, pero para dedicarse a ella hay que ser un artista”.

Y me vuelvo a preguntar, ¿qué hace falta para que la moda sea arte? Nadie me responde… Así que tengo que continuar dándome razones de por qué la moda debe ser considerada un arte. La creatividad, es una palabra que está presente tanto en un pintor como en un diseñador de moda. El diseñador de moda tiene que plasmarla en todos sus bocetos para después convertirlos en realidad. Y para ello utiliza su mente, un lápiz, papel y su calidad de “dibujante”. ¿Un dibujo no es arte?

 

Estamos en unas fechas llenas de desfiles de moda, donde los diseñadores nos presentan  las colecciones para la próxima temporada. El mundo esta lleno de exposiciones, donde los artistas nos exponen sus obras, ya sean esculturas, pinturas, fotografías, etc. Tenemos críticas de todo eso, sean malas o buenas, pero las tenemos. ¿No le veis el parecido? Así como un vestido se expone en una pasarela, una escultura o fotografía se expone en una galería, un concierto de música  o una obra de teatro en un escenario y una película en las mejores salas de cine.

 

Otra cuestión sería como el arte se fusiona con la moda. Buscando en archivos podemos encontrar a diseñadores que se inspiraron en obras de artistas para realizar sus diseños. Un claro ejemplo fue el mismo Yves Saint-Laurent que se inspiró en Mondrian. Y yo digo, así como una obra de arte se puede convertir en un vestido, un vestido, ¿se podría plasmar en un cuadro y llegar a ser arte?

 

Actualmente podemos encontrar ejemplos de fusiones del arte con la moda. Uno de ellos, sería los magníficos bolsos con ilustraciones de Julie Verhoeven para Louis Vuitton.

 

La colección de primavera verano de Miranda Makaroff para Lydia Delgado, donde podemos ver algunas de sus ilustraciones o dibujos en sus prendas.

 

O la colaboración del grafitero y artista francés Cyril Phan, conocido como Kongo, para la firma Hermès, en la que sus diseños customizan el pañuelo carré bajo el nombre de Hermès Graff by Kongo.

 

Estos solo son algunos ejemplos, pero la lista podría continuar…

¿Y vosotras, qué pensáis?

¿La moda se puede considerar arte?