PALABRA DE HONOR

¿Nos das tu palabra de honor? Manual de uso

Cuenta una leyenda que escote palabra de honor recibe su nombre porque una mujer encargó un vestido a una sastra y ésta para embellecer el diseño decidió hacerlo sin tirantes. Al recogerlo la clienta le preguntó que si el vestido, así, sin ningún tipo de sujeción externa, no se le iba a caer, y la sastra le contestó diciéndole que le daba su palabra de honor de que eso no iba a ocurrir. Desde entonces todas nos referimos a este tipo de corte como ‘palabra de honor’.

PALABRA DE HONOR

Es un corte atemporal, que aunque vayan y vengan otras tendencias, él siempre permanece y se utiliza tanto para prendas informales como para vestidos de fiesta o boda en los que suele ser muy recurrente por su elegancia. Son adecuados para bodas por la iglesia por su discreción, hemos visto como algunas de las invitadas de bodas reales escogían este corte con resultados óptimos. Pero dejando al lado situaciones de cuento, en las que la mayoría de nosotros nunca nos encontraremos, ¿cómo podemos combinar este escote?

El palabra de honor es un corte que da mucho protagonismo a la clavícula y los hombros, por eso es uno de los pocos patrones que consiguen una combinación con dosis perfectas de sexy y elegancia. Si te gusta tu clavícula, se te marca en el punto justo (tampoco queda elegante si el hueso se marca demasiado) aprovecha para enseñarla recogiendo tu cabello en una coleta o en un moño de bailarina, éste no tiene porqué ser formal si tratas de darle un acabado desenfadado. Pero si no es tu caso y quieres tratar de ocultar esta parte de tu anatomía no está todo perdido. Para ello puedes dejar tu cabello suelto añadiendo algún accesorio: diademas, pasadores que lleven la atención hacia allí, otra opción es sumar collares babero que están muy en auge y pueden ocultar total o parcialmente la clavícula dependiendo de su tamaño.

A la hora de sumarle prendas trata de ofrecer contrastes al palabra de honor. Combinan a la perfección con faldas largas puesto que si llevamos gran parte de la parte superior descubierta taparemos las piernas por completo. Esta misma regla se puede aplicar para jugar con los anchos; si se trata de un palabra de honor que se ajusta en el pecho pero toma vuelo en la parte inferior podemos combinarlo con unos pitillo o una falda lápiz, si por el contrario se trata de una prenda totalmente pegada al cuerpo pondremos el volumen en la parte inferior, con faldas hasta la rodilla tipo años 50 o minis de tul, tipo tutús de bailarina. En estos casos es conveniente añadir tacón, con pocos centímetros que pongamos notaremos un gran cambio en el estilismo.

¿Y tú cómo sueles combinar este tipo de prendas que toman tanta fuerza en verano?