cena empresa

De la oficina a la cena de empresa…¡sin pasar por casa!

  Estamos en una época en la que ya se empiezan a aproximar las cenas navideñas, o mejor dicho prenavideñas. Se amontonan los compromisos en la agenda, cena con los amigos de toda la vida, con familiares que no podrán estar en los días señalados, con antiguos compañeros de la universidad y la más importante, que es la que aquí nos atañe: la cena de empresa.

 

Hay todo tipo de tópicos sobre la cena de navidad de empresa, que si no debemos confiarnos por la actitud distendida de la gente, que si con el jefe siempre debemos guardar las formas…pero lo que esta claro es que queremos dar buena impresión. La clave de este tipo de cenas es adoptar una actitud más relajada y algo más informal que cuando estamos en la oficina, pero no olvidar que no estamos con nuestros amigos y que cualquier actitud o comentario podrá ser tenido en cuenta para ser juzgados profesionalmente por nuestros superiores.

 

La principal manera de causar buena impresión es con nuestra forma de vestir. Acostumbradas a elegir estilismos sobrios para la oficina, ¿cómo debemos hacerlo en esta ocasión? La cosa se complica más todavía cuando no existe la posibilidad de pasar por casa al finalizar la jornada de trabajo y tenemos que convertir un estilismo de día a uno de noche en cuestión de minutos.

 

La clave es elegir prendas básicas pero con algo de gracia, ya sea porque tienen un tejido especial o un corte que no es clásico y, como casi siempre, nuestro arma infalible serán los complementos.

 

Hemos elegido este vestido de Blanco porque se adapta muy bien a la jornada de oficina. Su color, un gris jaspeado es muy típico de la vestimenta de oficina y su escote recatado y manga media ayudar a que sea una pieza con la que es fácil construir estilismos para ir al trabajo. Sin embargo la falda es más cortita y al ser de vuelo le da una gracia especial a la prenda. Para la oficina podemos poner unas medias tupidas negras y así disimularemos el largo. Como complementos unos zapatos tipo Oxford y una chaqueta de punto básica en un color llamativo como fucsia o menta.

 

Para la cena hemos elegido los complementos de la imagen. Tienen como característica común que todos incorporar elementos que llaman la atención. En primer lugar cambiaremos los oxford por unos zapatos que, aunque también discretos porque conservan el color negro,  añaden un toque festivo al estilismo. Para seguir con el aire festivo cambiaremos nuestro shopper con el que hemos ido a la oficina por un clutch con tachuelas que pondrá el contrapunto al aire naíf que tiene el vestido. Seguimos con los apliques metálicos con el cinturón que remarcará más la cintura, aunque la estructura del vestido por sí misma ya destaca esta parte del cuerpo. Para las uñas hemos decidido poner un toque de color, ya que casi todo el estilismo se construye a base de negro y gris, este rojo pondrá intensidad al outfit. Por último para resaltar la parte frontal del vestido que al ser básico queda demasiado simple, en esta ocasión, añadiremos un collar joya, hemos escogido este porque las piedras grandes llenan el espacio de la forma que necesitamos.

 

Para terminar recoge tu melena haciendo un moño de bailarina alto e intensifica un poco el maquillaje en tus ojos ¿Has visto como no era tan difícil?